El Salto Remoto

Sobre mí

Soy Marti, y llevo cerca de diez años trabajando en remoto

Soy de Barcelona. He trabajado en remoto en tres sectores (e-commerce, crypto y partnerships) desde Tailandia, Vietnam, Singapur, Hong Kong, Bali, Paraguay y Argentina. El Salto Remoto lo hago yo: el buscador, la guía y las sesiones del programa.

Marti, sonriendo en lo alto de una montaña en Ninh Binh, Vietnam
En Ninh Binh, Vietnam.

Por qué existe El Salto Remoto

Me di cuenta de que muchos de mis amigos pensaban que trabajar en remoto no era posible para ellos. Empecé a ayudar a algunos a conseguir su primer trabajo remoto, y ahí pensé que esto podía servirle también a gente que no conozco, y animar a otros a intentarlo.

El Salto Remoto es eso. Lo que les contaba a ellos, puesto donde cualquiera pueda usarlo.

Cómo llegué hasta aquí

  1. El principioIntenté vender por mi cuenta en e-commerce (Amazon, tienda propia, marketplaces), con unos cuantos fracasos por el camino antes de que algo empezara a funcionar.
  2. El primer ingreso remotoTrabajando para otra persona, no fue nada parecido a un puesto de marketing: fui moderador de un grupo de Discord, en la parte hispanohablante. 500 euros al mes, unas dos horas al día, respondiendo dudas y manteniendo viva la conversación. No era el trabajo de mis sueños, pero era real, se cobraba, y desde ahí se construye. En la guía a eso lo llamo un punto de apoyo.
  3. CryptoTres empresas, y los últimos tres años como CMO de Decubate.
  4. HoySoy Head of Partnerships en First Class Citizen, y hago El Salto Remoto.
Marti en el escenario de la Dutch Blockchain Week, con su nombre en la pantalla
En la Dutch Blockchain Week, en Ámsterdam, hablando de tokenización de activos reales.
Cinco personas sentadas en un panel en Hong Kong; Marti es el del centro
En un panel en Hong Kong.
Marti y su padre junto a una piscina con vistas al mar en Vietnam
Con mi padre, cuando le invité a Vietnam.

Lo que no soy

No soy un gurú que vende un sueño. He hecho esto, repetidamente, en tres industrias distintas, y lo que cuento es cómo: con lo que funciona y con lo que no.

Tampoco es una historia lineal de éxito. Cambié de sector más de una vez, y cada cambio implicó volver a demostrar que servía para algo nuevo. Trabajar en remoto es un trabajo, con las mismas exigencias que cualquier otro. No es hacerse rico en cuatro horas desde la playa.

Qué es El Salto Remoto, y qué no

Un buscador gratis. Escribes quién eres, a qué te dedicas y dónde vives, y te digo qué ofertas remotas encajan contigo y cuántas te admiten de verdad desde tu país. La mayoría de las que se anuncian como "remotas" sólo aceptan a gente de un país concreto, y eso casi nunca lo dicen en el título.

Datos medidos, no estimados. Las ofertas salen de 18 tablones de empleo que se leen solos cada día, y el catálogo se rehace dos veces al día. De las fuentes que no se pueden leer con una máquina (LinkedIn, InfoJobs, Upwork y otras) te doy la búsqueda ya hecha para que la abras tú. Cada cifra del sitio lleva la fecha en que se midió; cómo se cuentan, en este artículo.

Una guía y un programa. En la tienda están el directorio de plataformas (gratis), la guía con el método completo y el programa de diez semanas, con sesiones conmigo.

No es una agencia de empleo. No te presento a empresas, no te garantizo un puesto y no te prometo un plazo: nadie honesto puede hacerlo.

Marti con traje en un congreso en Vilnius, sonriendo con una copa en la mano
En un congreso en Vilnius.

Dónde encontrarme

Y si quieres escribirme, a hola@elsaltoremoto.com. Lo leo yo.

Pruébalo con tu perfil ahora mismo

Escribe en una caja quién eres y dónde vives. Te decimos qué ofertas encajan contigo y cuántas de ellas te admiten de verdad desde tu país. Sin cuenta y sin rellenar nada.

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